Reseñas presentadas en el marco de la emisión Vida Calesita, todos los lunes de 21 a 22hrs por RADIO OREJA.
Mostrando entradas con la etiqueta Romance. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Romance. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de mayo de 2015

Medianeras

De Gustavo Taretto. Con Pilar López de Ayala, Javier Drolas. Argentina. 2011. 




Medianeras es ante todo una película sobre Buenos Aires. Pero no desde el punto de vista romántico de los turistas o del lado cultural. Taretto presenta a Buenos Aires a través de planos cerrados del paisaje urbano porteño en su expresión más depurado. Paredes blancas, ventanas, balcones, techos, cables. En esta capital llena del zumbido del tráfico y de las charlas de los paseadores, Taretto elige mostrarnos el silencio y la monotonía de esta jungla densamente poblada donde la gente se cruza sin mirarse. 

En esta Buenos Aires sin vida, viven Mariana y Martín, dos solteros, cada uno en su monoambiente, ubicados en dos edificios de la misma manzana. Están asustados por lo que los rodea, no se adaptan en esta selva urbana y parecen perdidos entre los árboles de cemento de la ciudad. Taretto logra describir la soledad, la monotonía, el aburrimiento, con una exactitud ingenua. Y logra acentuar la angustia que nos genera el aislamiento de sus personajes denunciando discretamente lo que lo engendra, el mal de nuestro tiempo, el Internet y como nos proporciona todo para que no necesitemos salir de nuestros hogares.  

De este contra-plano hecho de barreras de cemento y de ondas que corren de una computadora a otra, se destaca la problemática de nuestros protagonistas. En este hormiguero que es la ciudad tan conectado que se traba la comunicación ¿cómo encontrar a la persona que nos corresponde? 

Si bien la trama resulta restrictiva, la película deslumbra por la originalidad del retrato de la metrópolis, sacándole toda su energía y reduciendola a una naturaleza muerta. 








jueves, 2 de abril de 2015

Garden State

De Zach Braff. Con Zach Braff, Natalie Portman, Peter Sarsgaard. Estados Unidos. 2004. 




Garden State tiene todos los ingredientes de una buena película independiente estadounidense. Una linda historia de amor, una banda sonora llena de pequeñas perlas de la música under de Estados Unidos, y unos de esos personajes locos porque son libres, porque no les importa nada, porque son diferentes, esos personajes que admiramos por su espontaneidad. Sam es uno de esos. Encarnada de manera brillante por una Natalie Portman que parece de diez años menos, seduce por su locura tierna, su ingenuidad, su carácter de mentirosa que admite haber mentido a las dos horas porque no se lo aguanta. 

Braff hace un retrato cruel pero siempre razonable de la vida de estos pueblos donde no pasa mucho, donde la juventud toma y se droga y espera a que se les pase la vida, que tengan plata o no. Garden State plantea el vínculo que tenemos con nuestro hogar de niño, como lo huimos o al contrario, como se nos hace imposible dejarlo. 

Lo que sublima la película es su humor, discreto, suave, escondido en unos planos sin que sea necesario comentarlos. Si bien la filosofía de la película está expresada a través de diálogos un poco tibios entre los dos protagonistas, el humor, el, se encuentra mayormente en la imagen y es lo que hace Garden State tan deliciosa. Sonreímos del principio al final. 





De Rouille et d'Os

(De Oxido y Hueso). De Jacques Audiard. Con Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Armand Verdure, Cèline Salette, Corinne Masiero. Francia. 2012. 



Amputan de las dos piernas a Stèphanie, una joven domadora de orcas, después de un accidente- Conoce a Ali, un papa a cargo de un niño de cinco años, que suma pequeños laburos y combate ilegalmente en peleas callejeras.

Ali es un antihéroe, brutal, casi animal. Necesitará estar a punto de perder lo que más valora en la vida, en una escena que es particularmente fuerte y desesperante, para realizar lo que realmente quiere y necesita. 

La relación entre los dos protagonistas se construye en un entorno violento, se suman la violencia de una situación social precaria, la violencia psicológica de la situación de Stéphanie, presa al principio de su silla de ruedas, la violencia de las peleas callejeras. Pero esta violencia es, de una cierta forma, la puerta a la libertad, que es definitivamente lo que buscan estos personajes. 

Es una historia de amor, sin ninguno de los códigos de las películas de romance. Audiard rompe el romanticismo. La vida real y sus dificultades invaden y contaminan los sentimientos. La fotografía es hermosa. La luz del sol y el baile del agua turquesa endulzan la dureza de las situaciones. Y la precisión de la dirección de Audiard nos lleva a querer desesperadamente que los personajes encuentren esta libertad a la cual aspiran.  






martes, 10 de marzo de 2015

Sukkar Banat

(Caramelo). De Nadine Labaki. Con Nadine Labaki, Adel Karam, Yasmine Al Masri, Joanna Moukarzel, Gisèle Aouad, Sihame Haddad, Aziza Semaan. Líbano. 2007. 




La palabra que para mi define la película es la sensualidad, una sensualidad resaltada por un tango árabe que acompaña muchas escenas. Nos embriagamos de los olores del caramelo que usan las chicas para realizar depilaciones, de los perfumes orientales y de los productos de peluquería. Estas mujeres trabajan, lloran, se ríen, aman en este instituto donde pueden ser sinceras y enteras, donde pueden ser libres y huir de las presiones de la sociedad. Y presiones sociales, marcos culturales, hay, muchos. 

La amenaza del atento al pudor ronda y la vida está ritmada por la búsqueda del matrimonio que parece representar una cierta emancipación. Y cuando no lo tienen, como la Tía Rose y su hermana Lili, parecen vivir en la frustración, tener una vida no cumplida del todo. Caramel tiene esta inteligencia de contar cosas fuertes sin mostrar la violencia y atenuar la tensión con un humor muy sutil. Que sea maltrato policial o una operación de reconstrucción vaginal para una de las chicas que se está por casar, la libertad que anima los personajes nos hace sonreir. Nunca cae en el miserabilismo. Y así, es muy fácil identificarse con estas chicas que dentro de todo, tienen preocupaciones similares a las nuestras. Y todos los temas están abordados, la diferencia cultural, el miedo a envejecer, la homosexualidad, la relación con alguien que tiene una pareja… 

Y el instituto de belleza Si Belle es el caparazón de estas mujeres, donde pueden resistir al exterior gracias a pequeños actos de resistencia tan simple como un corte de pelo. 






viernes, 6 de marzo de 2015

Les Combattants

(Los Combatientes). De Thomas Cailley. Con Adèle Haenel, Kevin Azaïs. Francia. 2014.




Madeleine piensa que se acerca el fin del mundo. Su propósito - sobrevivir. Arnaud no sabe lo que se acerca, no sabe cual es su propósito y la sigue. 

Les Combattants retrata una cierta juventud de hoy en día, la que termino sus estudios y no sabe bien que hacer de su vida, que no ve futuro o esperanza en lo que le propone la sociedad, una juventud perdida que busca un sentido a su vida. 

No es casualidad que un amigo de Arnaud no se quiera quedar en Francia y planea mudarse a Canadá. No es casualidad la presencia del ejército que va de pueblos en pueblos, ofreciendo un empleo, un futuro, un proyecto a esta juventud desilusionada.

Y en el rechazo de esta sociedad que genera tanta desilusión, la vuelta a la naturaleza, al estado animal, a lo primario.






miércoles, 15 de octubre de 2014

Les Amours Imaginaires

(Los Amores Imaginarios). De Xavier Dolan. Con Monia Chokri, Niels Schneider, Xavier Dolan, Anne Dorval. Canadá. 2010. 





Mirar Les Amours Imaginaires es como ir a una exposición de fotos en la cual cada cliché constituiría la representación del instante posterior al del cliché anterior. Me imagino pasear flotando entre los cuadros al ritmo de un gran clásico de la música popular italiana y ver las imágenes animarse alrededor mío hasta envolverme en una luz de día atardeciendo.

Mirar Les Amours Imaginaires es una experiencia de todos los sentidos. En cada plano, ningún detalle está dejado al azar. Todo es belleza y armonía. El relato, lento, tranquilo, navega entre sinfonías clásicas y temas populares de épocas vencidas. Es una serenata al amor, a la obsesión.

El amor imaginario, la obsesión por una persona misteriosa que nunca nos va a devolver la fascinación que le consagramos. El placer perverso de ser el objeto de esta obsesión. Y finalmente, el desmoronamiento del amor. Y una cierta fatalidad - la de ser sistemáticamente atraído por el mismo perfil de persona, el que irremediablemente nos hará sufrir.