Reseñas presentadas en el marco de la emisión Vida Calesita, todos los lunes de 21 a 22hrs por RADIO OREJA.
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miércoles, 6 de mayo de 2015

Bande de filles

(Girlhood). De Céline Sciamma. Con Karidja Touré, Assa Syla, Lindsay Karamoh, Mariétou Touré, Idrissa Diabaté. Francia. 2014. 





Pasa en uno de esos barrios de las afueras de París, donde fueron aparcados los inmigrantes y donde los edificios de los años 60 se fueron desmoronándose tanto como el vínculo entre sus habitantes y el Estado. Se nota desde el principio de la película, cuando a la protagonista, Marieme, le dicen en la escuela que ya no puede seguir la escuela general y tendrá que hacer una técnicatura. El divorcio está firmado y la adolescente, abandonada por el sistema, estará adoptada por tres chicas que le abrirán las puertas de la libertad. 

Marieme, la chica tranquila, responsable, que cuida a sus hermanitas mientras su mama trabaja de noche y que se somete sin resistencia a la autoridad de su hermano mayor, va a aprender que puede hacer lo que quiere. Y a la edad que uno suele rebelarse contra la autoridad familiar, Marieme se va a rebelar contra todos los códigos sociales de su barrio. Pero la libertad de esas chicas se ejerce o a lo lejos de su gente cuando pasan una tarde en un centro comercial de París, o a escondidas cuando bailan en un vestido sexy sobre Rihanna en una habitación de hotel. El ocio se disimula. En el barrio, hay que sobrevivir contra los otros clanes de chicas, contra la violencia de sus familiares, contra la tentación del tráfico de droga y de la prostitución. 

Céline Sciamma aporta una mirada novedosa a estos barrios de las afueras de las grandes metrópolis francesas, regularmente señalados como el origen del malestar de la sociedad. Porque lo trata estrictamente desde un punto de vista social subrayando el aislamiento de estos barrios. No deja que ningún elemento cultural o religioso venga empañar su compleja realidad.





jueves, 2 de abril de 2015

Garden State

De Zach Braff. Con Zach Braff, Natalie Portman, Peter Sarsgaard. Estados Unidos. 2004. 




Garden State tiene todos los ingredientes de una buena película independiente estadounidense. Una linda historia de amor, una banda sonora llena de pequeñas perlas de la música under de Estados Unidos, y unos de esos personajes locos porque son libres, porque no les importa nada, porque son diferentes, esos personajes que admiramos por su espontaneidad. Sam es uno de esos. Encarnada de manera brillante por una Natalie Portman que parece de diez años menos, seduce por su locura tierna, su ingenuidad, su carácter de mentirosa que admite haber mentido a las dos horas porque no se lo aguanta. 

Braff hace un retrato cruel pero siempre razonable de la vida de estos pueblos donde no pasa mucho, donde la juventud toma y se droga y espera a que se les pase la vida, que tengan plata o no. Garden State plantea el vínculo que tenemos con nuestro hogar de niño, como lo huimos o al contrario, como se nos hace imposible dejarlo. 

Lo que sublima la película es su humor, discreto, suave, escondido en unos planos sin que sea necesario comentarlos. Si bien la filosofía de la película está expresada a través de diálogos un poco tibios entre los dos protagonistas, el humor, el, se encuentra mayormente en la imagen y es lo que hace Garden State tan deliciosa. Sonreímos del principio al final. 





jueves, 19 de marzo de 2015

White Bird in a Blizzard

De Gregg Araki. Con Eva Green, Shailene Woodley, Christopher Meloni. Estados Unidos. 2014. 





Descubrimos a través de flashbacks, una familia estadounidense básica de clase media en los años 90. Una ama de casa aburrida, un padre borrado y silencioso, una joven adolescente que descubre la vida y se construye en oposición al modelo familiar. 

Esa monotonía está acentuada por el relato de la adolescente de una voz en off muy suave, medio apagada, sin mucha emoción. Porque al principio Kat no parece padecer mucho de la ausencia de su madre. Pero aparecen angustias, relatadas a través de paréntesis oníricas de una búsqueda en vano. 

Estas angustias parecen estar llevadas por curiosidad no más, no por un sentido de abandono por la tristeza. La ausencia es sutil, liviana pero presente. Y de una situación tan crítica, el espectador se lleva una sensación de malestar tranquilo, de que algo está mal pero sin sentir desesperación, y sigue la voz de Kat en su recorrido tranquilo sin apresurarse mucho para llegar al desenlace. 

A mi lo que me encanta de Araki es su estética, sus colores, su universo pop. Y White Bird logra impregnar a esta familia sin ningún interés con la energía de una explosión de colores vivas, contraste de una existencia sin sentido. 






viernes, 6 de marzo de 2015

Les Combattants

(Los Combatientes). De Thomas Cailley. Con Adèle Haenel, Kevin Azaïs. Francia. 2014.




Madeleine piensa que se acerca el fin del mundo. Su propósito - sobrevivir. Arnaud no sabe lo que se acerca, no sabe cual es su propósito y la sigue. 

Les Combattants retrata una cierta juventud de hoy en día, la que termino sus estudios y no sabe bien que hacer de su vida, que no ve futuro o esperanza en lo que le propone la sociedad, una juventud perdida que busca un sentido a su vida. 

No es casualidad que un amigo de Arnaud no se quiera quedar en Francia y planea mudarse a Canadá. No es casualidad la presencia del ejército que va de pueblos en pueblos, ofreciendo un empleo, un futuro, un proyecto a esta juventud desilusionada.

Y en el rechazo de esta sociedad que genera tanta desilusión, la vuelta a la naturaleza, al estado animal, a lo primario.